Hipérbole
No muy, pero sí bastante.
Paso debajo de tres gigantes de medias con estampados verde con lila que no logran verme. Soy tan pequeño que esta aguja parece un bote pesquero. Aún así, logro colarme por tu ventana, esa que dejaste abierta a babor de tu submarino.
Ya dentro, te veo vestida de medusas, invitándome a que te abrace y te diga que te extrañé. Estoy embrujado pero no soy imbécil. Te desvisto y luego hacemos el amor.