Afirmación, convencimiento
De lo que vale la pena en el mundo.
¿Por qué defender los derechos de los animales? Pues porque siempre sería más fácil eliminar otros seres menos útiles y apreciables.
Estamos en este mundo para ser parte de él, no para dominarlo. Somos tan insignificantes incluso dentro de la misma Tierra que podemos darnos el lujo de la arrogancia y la imposición de una mal llamada cultura. No valemos tanto, como especie no somos tan resistentes o superiores.
La inteligencia nos hace arrogantes, pero también nos vuelve efímeros sin siquiera mostrárnoslo claramente.