Que te atrapen
Algo tiene que quebrarte.
La vida es tu laboratorio. Tu desnudez nos ha hecho macetas al borde de tu camino. Para un poco que se nos va a reventar la cabeza.
Me veo desde hace tres horas esperando bajo tu ventana a que esta se encienda y me dibuje tu silueta. Con eso me conformaré por otra semana más.
La lluvia ya ha calmado un poco y los cigarrillos han sido buenos compañeros. La gente del barrio está acostumbrada a mis vigilias. Ya no preguntan por ellas, quizás porque yo nunca respondo a sus inquietudes.
Un auto verde se detiene frente a mí y de su oscura nada sales enfundada en jeans y algún abrigo. Me imagino subiendo detrás de ti, conversando y riendo. Abro los ojos y ya se encandelilla la ventana con tu silueta.
El espectáculo es íntimo, es mío y será mi alimento por otra semana. Se apaga la luz y regreso sonriendo a la pared que me pinta. Soy feliz siendo tu nada.